Me encontraba unos pasos más allá, no muy lejos de donde todo ocurría habitualmente. Intentaba centrar mis pensamientos en el ir y venir de las olas pero sinceramente, no lo conseguía. Mi mente era un baile de pensamientos enfrentados , sin compás, ritmo ni son .Todo lo que había querido un día empezaba a rechazarlo y simplemente quería huir de lo que me hacía daño. El ruido de las olas me relajaba, me dejaba por un rato la mente tranquila. Me tumbé sobre la arena, apoyé mi cabeza en la mochila cargada de libros y me dormí. Cuando desperté sólo habían pasado 40 minutos. Decidí levantarme y caminar sin rumbo, a paso lento. La música en mis orejas llegaba hacerme daño, pero no quería enterarme qué pasaba a mi alrededor, no hoy. Sin apenas darme cuenta llegué a la estación de tren. No tenía dinero, ni billete, así que tocaría colarme. Me asustaba el hecho de que algún guardia me detuviera por colarme pero sorprendentemente no parecía haber nadie ahí hoy. 'La suerte es mia hoy' pensé. Derecha, izquierda, cámaras por todos lados. Caminé unos pasos. Las piernas me temblaban, parecía increíble que me sintiera de esa forma ; no era la primera vez que me colaba, pero hoy el miedo se multiplicaba por mil y las ganas de que alguien me llevara a casa hacian lo contrario. Con la poca valentía que me quedaba avanzé, pero algo me detuvo, unas manos rodeaban mi cintura.
Pensé inmediatamente que algún guardia inoportuno me había visto, pero no fue así
'Date prisa o nos pillarán' dijo una voz susurrando en mi oído. Provenía de un chico, eso es todo lo que sabía.
To be continued...or not.