domingo, 30 de septiembre de 2012

Sumertime Sadness

'¿Si sigue lloviendo así, qué quieres hacer?'

Me hubiese gustado contestarte el mensaje. Diciéndote que simplemente no me importaría estar por ahí con la lluvia cayendo. Es más, no odio la lluvia, me gusta, caminar bajo un paraguas y listo.

Finish Line

¿No te da miedo el tiempo? A mí, sí. Me he convertido en un vaivén de él. La invención que me lleva a los recuerdos, bonitos (y no tan bonitos a veces) pasado y he imaginado tantas veces mi futuro. Pasado y futuro dos palabras tan abstractas como la vida misma. Si me pidieran que definiera vida no sabría por dónde empezar, ¿qué quieres, que te de una versión científica? Estado biológico blablabla. No, es un cumulo de cosas, de experiencias, de situaciones, de personas, quizás de tú y yo juntos, quién sabe. Y muchas veces la vida se concentra en un solo instante, un solo momento que das gracias de estar viviendo. El otro día mi profesor de filosofía explicó algo interesante y era que somos ideas. Tú, yo y todos los demás. Ideas que siempre existieron, que se han hecho ahora forma en lo que eres tú. Un cuerpo, una bonita sonrisa, unos ojos lleno de expresión, un gesto, un pelo al viento, las carcajadas, las lágrimas, todo físico, con un principio y un triste final, la muerte, pero tú y tu idea de persona no desaparece, esa es perfecta, no tiene principio ni final, simplemente eres y no eres al mismo tiempo, todo en la perfección. Vuelvo a donde empezé, te tengo miedo tiempo, eres lo más preciado, pero también lo más odiado, te odio porque depento más de ti que de mi misma.




domingo, 23 de septiembre de 2012

El miedo nos hizo cometer estupideces

Todo se está acelerando a límites insospechados. Estoy intentando buscar ese punto donde me perdí a mi misma, me deje por el camino, me dejé vacía y poco a poco me he ido llenando. La balanza empieza a inclinarse a un lado y las cosas ya empiezan a pesar. Los sentimientos se hacen fuertes, pero yo no. Me hago débil cada tres pasos que doy y cuando creo que avanzo, retrocedo. Las espinas empiezan a doler, voy cortándolas, pero nunca las arranco de raíz. Necesito una pausa, un tiempo muerto, un reset. Después de todo soy la tonta que no sabe pensar con claridad. Cuando no sabes qué puerta abrir, que camino elegir, ¿hay que quedarse quieto?.