domingo, 23 de septiembre de 2012
El miedo nos hizo cometer estupideces
Todo se está acelerando a límites insospechados. Estoy intentando buscar ese punto donde me perdí a mi misma, me deje por el camino, me dejé vacía y poco a poco me he ido llenando. La balanza empieza a inclinarse a un lado y las cosas ya empiezan a pesar. Los sentimientos se hacen fuertes, pero yo no. Me hago débil cada tres pasos que doy y cuando creo que avanzo, retrocedo. Las espinas empiezan a doler, voy cortándolas, pero nunca las arranco de raíz. Necesito una pausa, un tiempo muerto, un reset. Después de todo soy la tonta que no sabe pensar con claridad. Cuando no sabes qué puerta abrir, que camino elegir, ¿hay que quedarse quieto?.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario