Una mano unida a otra, tranquilas pero desafiantes, probando quien de los dos caerá antes en este juego. Un paseo, tus cinco películas favoritas, ahora me sé las tuyas, pero ni siquiera recuerdo las mías. Besos bajo el sol, que amenaza con irse pronto y con ello, llevarse todo esto. Besos con tiempo y lugar marcados. Besos a los ojos de todos, pero sin importancia. Y finalmente besos robados, en medio de peleas, besos donde lo arriesgas todo, donde la inocencia huye. Arriesgué tanto contigo que ni siquiera me arrepiento. Mi miedo es como una pesadilla o ¿como un sueño debería decir...? Despertarme, empezar con un pequeño olvido. ¿Qué fue lo último que me dijiste? ¿Cuándo fue la última vez que nos besamos? Y poco a poco ir olvidando como me miraban tus ojos, como tus brazos rodeaban mi cuerpo, tu voz, olvidarte a ti por completo. Preguntarme a mi misma si esto pasó de verdad, si vino tan rápido y así se fue, cual tormenta. Puedes intuir que está ahí, cae fuerte, deprisa, intensamente, pero cuando ya no queda nada más, las nubes huyen, sale el sol y todo vuelve a empezar.

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