Y bueno, es que tú me dabas razones. Te miraba intentando pedirte a ti o al mundo, realmente no sé a quien que no te fueras y miles de preguntas me rodeaban. ¿Tú? ¿Cuándo? ¿Cómo? y ¿por qué? y tú, sin decir nada me respondías todas esas preguntas con tan solo una mirada, con tan solo una carjada, siendo tú. Tú eres la respuesta má grande a todas mis preguntas. Y te imagino en cada situación y siempre eres tú, siempre vuelves a ser tú, porque mi corazón te antepone y mi mente no tiene ni que buscarte.
He tardado en darme cuenta, pero no
puedo sin ti. Los largos paseos a tu lado son tuyos, mis sonrisas más
sinceras son tuyas, y mis lágrimas más tristes también. Tu calor
es mío y tus largos abrazos también. Nuestras eternas despedidas,
nuestros dulces besos, y nuestras estúpidas tonterías.
Quiero empaparme de tí, de tus
manías, de tu olor, de tus miradas, de tu forma de reir.