sábado, 1 de diciembre de 2012

Two days...


'No es fácil mantener una relación, conocer a una persona y aceptarla tal y como es, con sus defectos y su pasado. Le confesé a Jack, que para mi lo más difícil es estar definitivamente con alguien, decidir que voy hacer el esfuerzo de seguir, de solucionar las cosas y de no huir cuando surge un problema, me resulta muy difícil. Le dije que no podía estar con un hombre el resto de mi vida. Era mentira. Siempre me ha fascinado como las personas pueden pasar de amarse a no sentir absolutamente nada, es muy doloroso. Aquí está, otro historia de amor desperdiciada, a él lo quería de verdad. Nos encontraremos casualmente, nos comportaremos como si no hubieramos estado juntos, luego poco a poco pensaremos cada vez menos en el otro hasta que lo olvidemos completamente, casi.'

...in Paris.

'Two days in Paris'



martes, 6 de noviembre de 2012

Closer

No corras, conmigo eso no funciona. Atraviesa el gran bosque. Pasa por los arbustos, por las espinas, córtate, hazte daño, hazte sangre, míra como desesperada intenta huir de la herida, por tus brazos, tus piernas, tus mejillas. Ese rojo intenso, te avisa que algo aquí es inusual, seguro que nunca habías visto ese color, seguro que ni pensabas que existiera en tí mismo. Sigue, pero sobretodo no corras, camina a paso lento, contempla tu alrededor, como las nubes se acercan y te sonríen sarcásticamente. Después de esto, observa como las hojas del otoño se elevan hacia quien sabe donde. Siente ese viento frío y rebelde de tormenta golpear tus mejillas, nota como estas se hielan,mira tus dedos y date cuente que hacen lo mismo y como poco a poco tu corazón late más deprisa. Sabes que va a venir esa lluvia que cae tan fuerte. Y así lo hace. Y no tienes refugio, pero quizás, si sigues avanzando encontrarás un claro. Césped verde, como recién cortado. El sol del día siguiente a la tormenta, la suave brisa, todo en su lugar, como siempre debió ser. Y una vez llegado ahí, dime, ¿te vale la pena pasar por todo eso para llegar a mi corazón?



viernes, 5 de octubre de 2012

Pensamientos desordenados

Las mañanas no servían para mucho, pañuelos por doquier.  Las tardes me hacían desaparecer y las noches para pensarte. Me ahogaba en mi propia risa, y cuando acababa de reír pensaba que estaba más triste que hacía unos segundos, pensaba que era estúpida y que quizás eso que dicen que los que rien por cualquier cosa estan rotos por dentro, quizás era verdad. Porque me conozco y siempre fui de las sensibles, siempre fui de las se acordaban de algo, imaginaban algo y reian solas y más tarde, cuando alguien me dejaba sola pensaba en lo mal que iba todo. Desde fuera no parecía todo tan malo, pero simplemente tenía mis momentos.

Música
Dormir
Escribir y
Té. 
Por este órden.



domingo, 30 de septiembre de 2012

Sumertime Sadness

'¿Si sigue lloviendo así, qué quieres hacer?'

Me hubiese gustado contestarte el mensaje. Diciéndote que simplemente no me importaría estar por ahí con la lluvia cayendo. Es más, no odio la lluvia, me gusta, caminar bajo un paraguas y listo.

Finish Line

¿No te da miedo el tiempo? A mí, sí. Me he convertido en un vaivén de él. La invención que me lleva a los recuerdos, bonitos (y no tan bonitos a veces) pasado y he imaginado tantas veces mi futuro. Pasado y futuro dos palabras tan abstractas como la vida misma. Si me pidieran que definiera vida no sabría por dónde empezar, ¿qué quieres, que te de una versión científica? Estado biológico blablabla. No, es un cumulo de cosas, de experiencias, de situaciones, de personas, quizás de tú y yo juntos, quién sabe. Y muchas veces la vida se concentra en un solo instante, un solo momento que das gracias de estar viviendo. El otro día mi profesor de filosofía explicó algo interesante y era que somos ideas. Tú, yo y todos los demás. Ideas que siempre existieron, que se han hecho ahora forma en lo que eres tú. Un cuerpo, una bonita sonrisa, unos ojos lleno de expresión, un gesto, un pelo al viento, las carcajadas, las lágrimas, todo físico, con un principio y un triste final, la muerte, pero tú y tu idea de persona no desaparece, esa es perfecta, no tiene principio ni final, simplemente eres y no eres al mismo tiempo, todo en la perfección. Vuelvo a donde empezé, te tengo miedo tiempo, eres lo más preciado, pero también lo más odiado, te odio porque depento más de ti que de mi misma.




domingo, 23 de septiembre de 2012

El miedo nos hizo cometer estupideces

Todo se está acelerando a límites insospechados. Estoy intentando buscar ese punto donde me perdí a mi misma, me deje por el camino, me dejé vacía y poco a poco me he ido llenando. La balanza empieza a inclinarse a un lado y las cosas ya empiezan a pesar. Los sentimientos se hacen fuertes, pero yo no. Me hago débil cada tres pasos que doy y cuando creo que avanzo, retrocedo. Las espinas empiezan a doler, voy cortándolas, pero nunca las arranco de raíz. Necesito una pausa, un tiempo muerto, un reset. Después de todo soy la tonta que no sabe pensar con claridad. Cuando no sabes qué puerta abrir, que camino elegir, ¿hay que quedarse quieto?.

jueves, 23 de agosto de 2012

Cold Desert

Una mano unida a otra, tranquilas pero desafiantes, probando quien de los dos caerá antes en este juego. Un paseo, tus cinco películas favoritas, ahora me sé las tuyas, pero ni siquiera recuerdo las mías. Besos bajo el sol, que amenaza con irse pronto y con ello, llevarse todo esto. Besos con tiempo y lugar marcados. Besos a los ojos de todos, pero sin importancia. Y finalmente besos robados, en medio de peleas, besos donde lo arriesgas todo, donde la inocencia huye. Arriesgué tanto contigo que ni siquiera me arrepiento. Mi miedo es como una pesadilla o ¿como un sueño debería decir...? Despertarme, empezar con un pequeño olvido. ¿Qué fue lo último que me dijiste? ¿Cuándo fue la última vez que nos besamos? Y poco a poco ir olvidando como me miraban tus ojos, como tus brazos rodeaban mi cuerpo, tu voz, olvidarte a ti por completo. Preguntarme a mi misma si esto pasó de verdad, si vino tan rápido y así se fue, cual tormenta. Puedes intuir que está ahí, cae fuerte, deprisa, intensamente, pero cuando ya no queda nada más, las nubes huyen, sale el sol y todo vuelve a empezar.



viernes, 29 de junio de 2012

Si eso es lo que teníamos, teníamos oro.


Entonces estábamos en el ascensor. Me pregunto a mi misma: ¿un beso o un cigarro? ¿un beso o un cigarro? y así sigo dándole vueltas en mi cabeza. ¿Qué será lo primero que harás? ¿Un beso después de todo? o ¿un cigarro contra todos los problemas? Cigarro, cigarro, cigarro. Saca el paquete del bolsillo. Sabe perfectamente lo que pienso. Le miro. Intentar poner cara de enfado nunca se me dió bien. Le mantengo la mirada tanto como puedo. Casi por incercia, se pone un cigarro en la boca. Nunca aparta la mirada. Maldito cigarro. Me pierdo en eso, en su rostro, se ríe, sigue adivinando mis intenciones. Tira el cigarro al suelo. Me rodea el rostro con sus manos y me besa. He ganado. Lo he ganado a él.











lunes, 28 de mayo de 2012

Happiness hit her

Me despierto. Empezar un nuevo día no era lo que más me emocionaba ultimamente, no sin un próposito, yo no tenía ninguno hoy. Dar vueltas en la cama, acurrucarme con el edredón, mi protección contra monstruos imaginarios, contra asesinos de la noche, contra ladrones, pero no contra el dolor. No contra las personas que quería dejar atrás, no contra los sentimientos que llevo tan dentro. Y cada vez que agarraba más fuerte el edredón para taparme, para no pensar, el dolor se hacía más intenso. Si miraba a mi derecha veía la puerta de mi habitación, la puerta a un mundo que no quería vivir, ni hoy ni cualquier día. Nunca vi esa puerta como vía de escape, nunca la concebí como algo para lo que marchar y huir, donde me encontraba bien y mal era aquí, en mi cama. Me acunaba, me consolaba por las noches, oía mis llantos y me llevaba a mis profundas pesadillas, que revelaban lo que yo callaba. Otras veces me veía reír, pasar el rato con otra compañaera a la cual conocía bien; la música. Pero qué bien sentaba huir. Era tan habitual, se había covertido en una especie de rutina, igual que sonreír. Sonreía todo el tiempo, mi estado de ánimo intentaba dejarlo atrás y hacer como si mi sonrisa, estúpida muchas veces, tuviera un por qué. Y verdaderamente lo tenía, escondían tanto esas sonrisas que ya me había olvidado el qué, lo hacía como un acto reflejo.


jueves, 29 de marzo de 2012

Lucky Strike

... Al fin me giré. Un chico joven me miraba con media sonrisa en la cara. Volví a mirar delante, el reloj marcaba que en un minuto y medio el tren llegaría a la estación. Nerviosa, busqué los ojos claros de aquel chico, que con una mirada de complicidad aprovaba la única idea que se me había ocurrido...


'¿Puedes...?'  


El chico entendió perfectamente lo que yo quería decir. Me cojió de la cintura mientras yo daba un pequeño salto para subirme a la maquina de billetes. Deslizé mis piernas rapidamente hasta el final de la maquina mientras observaba como  él hacía lo mismo. Los últimos pitidos nos avisaban que el tren ya estaba allí, y que estaba a punto de cerrar sus puertas pero no nos hizo falta correr mucho para llegar a tiempo. El tren iba casi vacío, y la poca gente que había no pareció darse cuenta de nuestra presencia ya que se encontraban en los primeros vagones. Nos sentamos uno enfrente del otro, sin nadie a nuestro alrededor, sin ojos curiosos llenos de prejuicios. Fue entonces cuando pude observar con detalle aquel chico. Su aspecto descuidado hacía pensar que no había pasado por casa recientemente. LLevaba el pelo alborotado y sin duda lo que más destacaba de sus rostro eran sus grandes ojos verdes, los cuales a la luz del sol que entraba por la ventana esa mañana parecían incluso azules. Despistado buscaba algo en el bolsillo de la una vieja mochila.
Volví a mis pensamientos. Dejé que ellos me llevaran a la misma mierda de siempre. Me preguntaba que harían ellos. No saber responder a eso me alegraba, me llenaba de una especie de satisfacción. Desperté. Me ofrecía algo, un cigarro.


'¿Qué marca es?'
'¿Es eso lo que te importa?'
'Lo siento, quería decir: ¿quién eres?'


Se enciende el cigarro, a pesar de que estamos en el tren y divertido dice:
'Puedo ser quien quieras que sea'





viernes, 24 de febrero de 2012

40 minutos y todo lo que viene después.

Me encontraba unos pasos más allá, no muy lejos de donde todo ocurría habitualmente. Intentaba centrar mis pensamientos en el ir y venir de las olas pero sinceramente, no lo conseguía. Mi mente era un baile de pensamientos enfrentados , sin compás, ritmo ni son .Todo lo que había querido un día empezaba a rechazarlo y simplemente quería huir de lo que me hacía daño. El ruido de las olas me relajaba, me dejaba por un rato la mente tranquila. Me tumbé sobre la arena, apoyé mi cabeza en la mochila cargada de libros y me dormí. Cuando desperté sólo habían pasado 40 minutos. Decidí levantarme y caminar sin rumbo, a paso lento. La música en mis orejas llegaba hacerme daño, pero no quería enterarme qué pasaba a mi alrededor, no hoy. Sin apenas darme cuenta llegué a la estación de tren. No tenía dinero, ni billete, así que tocaría colarme. Me asustaba el hecho de que algún guardia me detuviera por colarme pero sorprendentemente no parecía haber nadie ahí  hoy. 'La suerte es mia hoy' pensé. Derecha, izquierda, cámaras por todos lados. Caminé unos pasos. Las piernas me temblaban, parecía increíble que me sintiera de esa forma ; no era la primera vez que me colaba, pero hoy el miedo se multiplicaba por mil y las ganas de que alguien me llevara a casa hacian lo contrario. Con la poca valentía que me quedaba avanzé, pero algo me detuvo, unas manos rodeaban mi cintura. 
Pensé inmediatamente que algún guardia inoportuno me había visto, pero no fue así

'Date prisa o nos pillarán' dijo una voz susurrando en mi oído. Provenía de un chico, eso es todo lo que sabía.




To be continued...or not.

viernes, 10 de febrero de 2012

Maybe

Quizás si volvieramos a conocernos. Quizás si no te sintiera tan lejos aún estando cerca. Quizás si tus ojos volvieran a posarse en mi. Quizás si las sonrisas hablaran todo lo que callas. Quizás si los hechos restaran importancia a las palabras. Quizás si los abrazos me revelaran lo que piensas. Quizás si los finales felices existieran... Quizás si yo te dijiera te quiero. Quizás y sólo quizás volvería a repetir cada uno de mis errores, sólo por tenerte aquí, conmigo. Porque preferiría pretender que olvidarte por un minuto entero. Porque te intenté querer de todas formas, pero fue difícil quererte cuando estabas tan cerca y a la vez tan lejos...